Nuestra Ciudad

A la llegada de los españoles en 1492, la isla estaba dividida en cinco cacicazgos, uno de esos era el cacicazgo de Maguá, que era fundamentalmente el Cibao y tenía a Guarionex como Jefe Cacique, donde residía un estado taíno con caracteres centralistas y patriarcales. Toda la región nordeste del país era parte del cacicazgo de Maguá y los Ciguayos o Macoriges que poblaban esas jurisdicciones del hoy municipio de San Francisco de Macorís, integraban una especie de cacicato, que a su vez era gobernado por Mayobanex.

Ramón Alberto Ferreras -El Chino-, luego de analizar varios historiadores concluye: “Macorix no era solo un conglomerado social aborigen o un río oriental, sino también un idioma, un árbol y un nombre propio”, por su lado el nombre de San Francisco se le atribuye a Fray Juan Borgoñón de la orden Franciscana, quien se había diseminado por las tierras adentro, con el fin de continuar la obra de atender las necesidades espirituales de la población y se radicó en estas comarcas, de aqui se puede inferir el origen del nombre San Francisco de Macorís.

La primera ciudad fundada en las cercanías de San Francisco de Macorís fue La Concepción de La Vega, o Vega Vieja, en el año 1497. Después de la Vega se estableció Cotuí en el 1505, en un lugar rico en oro. Durante siglos todo lo que hoy es San Francisco de Macorís y la provincia Duarte fue periferia rural de La Vega y Cotuí respectivamente.

No fue sino hasta el tratado de Aranjuez en 1777, cuando se redefinieron los límites fronterizos, pues desde 1630, se mantuvo la isla en una constante convulsión política, y fue este tratado que puso término aparente a la lucha. A partir de entonces España promueve una política poblacional desde el Cibao Central hasta la frontera con el propósito de afianzar la integridad territorial, y muchas de las ciudades que habían sido oficialmente destruídas en las Desvastaciones de Osorio de 1605 a 1606, fueron restablecidas, y otras fueron elevadas en categoría de Villa a Ciudad, como fue el caso de la Villa del Rincón de Santa Ana de San Francisco de Macorís, el 20 de Septiembre del 1778, como consta en lo que es tenido como su acta fundamental, y se trata de un acto auténtico levantado por el escribano público (hoy notario público) Dionicio de la Rocha, en el paraje nombrado el Rincón de San Francisco, junto al río Jaya, quien se trasladó a este lugar en compañía del alcalde mayor de Santiago, Joaquín Pueyo y Don Juan de Alvarado apoderado de éstos para reconocer y elegir los terrenos. En ese momento se fijaron ocho estacas o linderos para definir los límites, estos márgenes fueron revisados y restablecidos con mayor solidez posteriormente en 1890 y 1928 respectivamente.

Además de Juan de Alvarado, como representante de los dueños de los terrenos, designado para ubicar la localización correspondiente, la tradición señala a las familias Tejada y De Jesús como donantes del área territorial para tal propósito.

En el año de 1795, se firma el tratado de Basilea en el cual España cede a Francia la totalidad del territorio de la isla Española. Francia toma posesión de la parte Española en 1801, y es bajo la gerencia francesa que se concibe una nueva división política de la isla y a la ciudad de San Francisco de Macorís se le asignó categoría de parroquia. Se supone que fue a partir de ese momento en que se establece el cabildo o ayuntamiento de la ciudad, aunque sólo conocemos acta de las resoluciones de dicho cabildo a partir del 1811.